Road trip por Cork, Irlanda

Si te preguntas qué hacer en Cork más allá de la ciudad, recorrer su countryside es una de las experiencias más auténticas y encantadoras que puedes vivir en Irlanda. En esta ruta de dos días descubrirás castillos en ruinas, playas salvajes, antiguos monasterios y rincones llenos de historia que muestran el alma rural de este condado. Durante mi road trip, visité algunos de los lugares que me dejaron fascinada y también menos turísticos del sur de Irlanda, y aquí te cuento cómo fue la experiencia.

Día 1 del road trip por Cork, Irlanda

Mi viaje por carretera al sur de Irlanda lo inicie desde el condado de Limerick, después de manejar alrededor de una hora hicimos una primera parada que no estaba contemplada en nuestro itinerario; pero ser flexible con el plan de viaje es lo que hace que nuestras aventuras por Irlanda sean sorprendente. Cuando veo algo desde la carretera, pueden ser ruinas de una torre, castillo o algunas veces simplemente veo una señalización de algo que me parece que podría ser interesante ver; simplemente nos detenemos para explorar y es así como termino descubriendo joyitas interesantes. Esta vez, fue así como descubrí:

Ballybeg Priory

Es un monasterio agustino fundado en el siglo XIII. Entre sus muros cubiertos de musgo y su torre circular todavía se respira la tranquilidad de la vida monástica. Este lugar es privado porque encontramos caballos en nuestra visita pero eran muy amigables.

Lo interesante de este lugar, es que tiene una torre llamada el columbario, o palomar; que se conserva en perfecto estado. Al entrar a esta torre descubrí todos los espacios que servían como nido para las palomas; tener este tipo de torre en ese tiempo que el lugar era prospero era signo de mucha riqueza ya que, según la ley medieval, tener un palomar implicaba que el propietario debía poseer mas de una hectárea de terreno.

Otro dato curioso que aprendi es que el excremento de las palomas eran utilizados como fertilizante por los monjes y se consideraban de mayor valor económico que los de cualquier otro animal.

La torre palomar de Ballybeg

Mallow Castle

Después de estirar las piernas en una caminata por las ruinas y la torre de Ballybeg continuamos nuestro road trip hacia Cork; manejamos por 15 minutos hasta llegar al pueblito de Mallow donde hicimos otra parada para un cafecito y aprovechamos para visitar Mallow Castle, una fortaleza del siglo XVI rodeada de jardines y habitada por ciervos blancos. Aunque el castillo está en ruinas, su entorno es ideal para pasear y disfrutar de la atmósfera medieval. La entrada es gratis.

Ruinas de Mallow Castle

Galley Head

Después de explorar Mallow Castle en el condado de Cork, continuamos manejando alrededor de una hora y 45 minutos hacia la costa hasta llegar al Galley Head, donde hicimos una caminata de una hora, la vista sobre los acantilados y el mar es impresionante.

Aunque el plan de viaje original era visitar el faro de Galley Head, no lo pudimos hacer porque al llegar descubrimos que el lugar de acceso al faro es privado. La única manera de entrar es hospedándose en las casas restauradas dentro de la propiedad.

Galley Head

Long Strand Beach

Después de nuestra caminata por los acantilados de Galley head manejamos por la misma carretera hasta llegar a la playa de arena muy suave de Long Strand; es una playa extensa y salvaje perfecta para caminar y disfrutar del paisaje sin multitudes. Esta playa es ideal para los surfistas debido a las olas muy altas y fuertes, si tienes pensado nadar te recomendaría mucha precaución.

Long Strand Beach

Al final del día me alojé en el Springfield House B&B, donde la hospitalidad irlandesa se hace notar desde el primer momento. La anfitriona fue encantadora y el desayuno casero, con productos locales, fue una delicia. Sin duda, un lugar que recomiendo si buscas un alojamiento cálido y acogedor en el corazón del countryside de Cork.

Desayuno en Springfield House B&B

Día 2 del road trip por Cork, Irlanda

Ruinas de Coppinger’s Court

El segundo día comenzó con una visita a las ruinas de Coppinger’s Court, una mansión del siglo XVII con una historia llena de misterio. Se dice que fue construida con más de 365 ventanas, 52 chimeneas y 12 puertas, representando los días, semanas y meses del año. Hoy, sus restos siguen en pie entre la vegetación, creando una escena digna de una película.

Estas ruinas están dentro de una propiedad privada pero tuvimos la suerte de que el campo estaba vacío, porque en ocasiones puede que te topes un campo lleno de ovejas o vacas. Siempre que entres a un lugar con ruinas y sea propiedad privada, primero asegúrate que no haya un cartel que diga “prohibida la entrada”; es muy raro cuando te encuentras con este tipo de señalamientos. Después de eso y confirmar que puedes acceder, fíjate si la cerca es eléctrica, si hay animales y siempre, siempre, siempre cerrar la puerta de entrada después de tu visita.

Ruinas de Coppinger’s Court

Drombeg Stone Circle

Muy cerca se encuentra el Drombeg Stone Circle, uno de los círculos de piedra más famosos de Irlanda con 17 piedras . Se cree que este antiguo monumento megalítico estaba alineado con el sol durante el solsticio de invierno, y visitarlo transmite una energía especial.

En este mismo lugar fue donde aprendi sobre algo llamado fulacht-fia. Básicamente era una cocina prehistórica que tenia un hoyo en la tierra donde se hervía agua introduciendo piedras al rojo vivo. Pruebas recientes confirmaron que, mediante este método, se podían hervir 320 litros o más de agua durante casi tres horas. La entrada a este lugar es completamente gratis.

Circulo de piedras Drombeg

Sky Garden

Otro lugar que no puedes perderte si te preguntas qué hacer en Cork countryside es el Sky Garden de Liss Ard Estate, una obra del artista James Turrell que invita a mirar el cielo desde una perspectiva única. Es un espacio de contemplación y arte en plena naturaleza.

Aquí te recomiendo tener cuidado para llegar a este lugar, ya que nosotros estábamos usando google maps y nos mando por una ruta casi en medio del campo, cuando la entrada a este lugar es por el hotel Liss Ard Estate. En las reseñas que leí antes de visitar este lugar decía que tiene un costo de entrada pero en ese fin de semana que lo visite estaba abierto al publico.

Sky Garden

Lago de bioluminiscencia en Cork

Continuando la ruta, llegué al Lough Hyne, el primer lago marino protegido de Europa, conocido por su biodiversidad y su agua de tono esmeralda.

Lough Hyne o Loughine es un lago de agua salada situado entre Skibbereen y el pueblo de Baltimore, en el condado de Cork. Originalmente, hace más de 4000 años, era un lago de agua dulce, pero con la subida del nivel del mar, el agua se desbordó, convirtiéndolo en un lago marino.

Lago Hyne

Es un lugar muy popular para actividades acuáticas, especialmente kayak nocturno para presenciar la bioluminiscencia por la que este lago marino es famoso. Este fenómeno de la naturaleza es un espectáculo mágico que debes ver a simple vista, ya que fotografiarlo es muy difícil o grabarlo. Una oportunidad única para desconectar del mundo digital!

Desde Lough Hyne se puede realizar una caminata de 2 kilómetros hasta la cima de Knockomagh Hill, que también forma parte de la Reserva Natural de Lough Hyne y es una Zona Especial de Conservación. La caminata dura aproximadamente 1 hora hasta la cima de la montaña de 197 metros de altura, pero la recompensa de las vistas panorámicas desde la cima bien vale totalmente la pena.

The Spain Tower

Cerca de la misma zona visitamos la Spain Tower, una antigua torre de vigilancia construida para proteger la zona de posibles invasiones españolas. Muy cerca caminando mas hacia los acantilados se puede parte una parte de la señal EIRE 29, un recuerdo de la Segunda Guerra Mundial cuando Irlanda marcó su neutralidad pintando “EIRE” a lo largo de la costa. Las ruinas de esta torre se encuentra en una propiedad privada, ese día de nuestra visita nos encontramos con el dueño quien dijo que no había problema de pasar siempre y cuando dejen cerrado nuevamente la entrada.

The Spain Tower

Carriganass Castle

En la ruta de regreso a casa nos topamos con las ruinas del castillo Carriganass, una fortaleza del siglo XVI rodeada de un paisaje impresionante. Se ubica a las afueras del pueblo de Kealkill, fue un escenario de uno de los episodios más apasionantes de la historia irlandesa: en 1602, el clan O’Sullivan Bere pasó por sus puertas al unirse a la Fuga de los Condes.

Durante el verano abre todos los días de 9 a 5pm, la entrada es gratuita.

Carriganass Castle

Consejos para planear tu road trip por el countryside de Cork

  • Dedica al menos dos días completos para recorrer esta ruta con calma y disfrutar de cada parada.
  • Lleva calzado cómodo y ropa para todo tipo de clima, ya que las condiciones cambian rápido.
  • Algunos lugares, como Coppinger’s Court, The Stepping Stones o the Spanish Tower se encuentran en caminos rurales, por lo que conviene tener un coche adecuado o revisar las condiciones del terreno antes de ir.
  • Asegúrate de tener suficiente combustible antes de adentrarte en las zonas más remotas del countryside.
Ciervos blancos de Mallow Castle

Por qué vale la pena explorar el Cork rural

Recorrer el countryside de Cork es sumergirse en la historia, la naturaleza y la autenticidad de Irlanda. Cada castillo, playa o ruina tiene una historia que contar, y cada parada ofrece una nueva forma de conectar con la esencia del país. Si estás buscando qué hacer en Cork y quieres vivir una experiencia más allá de los destinos turísticos habituales, este road trip te mostrará una de las caras más genuinas del suroeste irlandés.


Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *